Siempre es el mismo camino para los que no saben cómo se ha de andar. Nuestras huellas siempre se pierden en el mismo cruce de calles. Qué importa a qué lugar me dirijo o de qué desastre vengo, si al final una voz nos llamará a lo lejos y correremos hacía allí. Sin importar qué habrá después del apagón y qué sombras dejamos ahora atrás. Siempre es el mismo camino y ambos sabemos que no tiene final.
El silencio, ese gran amigo
Hace 1 día